Los sonidos de la mañana,
Una banda de música resuena
también el techado de metal,
Un frío húmedo que entra a los poros,
sacude la puerta de la entrada
Un dolor de cabeza
guiado por algún faltante
Una nausea que de pronto aparece
esos desprecios cercanos.
Tü,
Clara y viva
(así te pienso) viva
Con el lacrimoso mar
Pronunciando las palabras mágicas,
El cuerpo responde
Con sus dolores, con sus quejas.
Iba a retar a nuestro mundo
Con el enojo por el cambio de planes,
Golpee la mesa pensando en lo injusto,
Recordé no tener derecho a increpar justicia,
Recordé todos los cielos que armamos,
Recordé la felpa sobre la que caminábamos.
Frio
Ignominia nombro a esta edad que me cruza
Canto con mi vuelo matinal,
Pero parece que el cielo me traduce,
Un ruido ensordecedor cruza,
Se amolda a la mañana
ensortiajandose comodamente en la nada.
Un sol vago,
Quema
Hace alarde de la tarde seca
con el brillo extremo entre los trópicos.
Pero, la vida sigue,
Tu camino se arma con el sigilo de un felino,
Con la extraña moraleja de lo taciturno,
No más insistencias,
sí, un abrazo que dure la eternidad y un día.
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