Escribes poemas
porque necesitas
un lugar
en donde sea lo que no es
A. Pizarnik
Barrullo
Con esta humedad calcomiendo huesos
Se untan los pedazos de la semana:
Huir de lo que mata,
La sonrisa de los jóvenes,
El barullo de las risas desencajadas.
Atrás,
Un cansancio honeroso
Donde, todo, te hace saber que no es vida:
Los cuidados a tu pareja
El pendiente de los padres,
La vida sin protección del perro vecino.
Apenas hilvanar
Corregir las palabras que se muestran lúcidas,
Enemistadas consigo mismas,
Sueño de la madrugada en calma
Con el juego etéreo dispuesto a revivir.
Esto es el triunfo pírrico,
Colegiado a la hora de maldecir,
Este es un juego libre de suavidad,
Donde la lucha es intrinseca
Al arrullo de las horas.
Rompimiento
A Susana
Rompimiento
Huida en 3/4
Aclaración latente,
Lo que es mio,
Lo que es tuyo.
Separación
Veredas,
lances de bomba,
Alicaídas en este nuevo drama
Que atenta contra la idea
Con la misma salvedad
De otrora mundo completo.
Carro lleno de incertidumbres,
Rodando
Rumbo al despeñadero.
Mirada
La mirada es el mundo,
La puerta abierta con la que decimos,
Juramos a los lados,
Curtimos los paisajes aromáticos.
Con mis ojos
Cruzo las ideas
Que se retuercen en realidades.
Disuelto el mar
Con sus banalidades,
Se mezcla tus palabras con las mías,
Tu credo con mis aromas,
El aire
Con el cielo razo:
Llueve.
Convertimos la miel
En horas de monotonas manias,
Injurias sociales mostradas en la explotación.
Son horas del fanatismo,
Digo,
Para explicarme desde el capitalismo.
Cierro mis ojos
Viene una mirada sin interior,
Con el cansancio que se ha colado por semanas,
Te sigo escuchando,
A veces dulce,
A veces suave,
A veces bruta,
Sin respuesta
Con una carcomida por embestida,
Sueño que jugamos
Pienso que me amas.
Ninguna respuesta por descontado,
Reflexionar sobre los traumas,
Remediar las penas que parecen invenciones,
Especulaciones sin fin,
Agonías semanales
Resultado del existir.
He dejado al mundo de lado
Para pensar que la vida es este elixir cojo,
Chueco de interiores,
Colindancia con psicopatas y embusteros,
He apostado al mercado laborar,
perdiendo.
Nombro lo necesario:
Al sol: estrella
Tu nombre: residencia
Lo bello: eternidad
Carencia: surfeo.
Otoño
Las mañanas frías
Me retan.
Me niegan el decir sobre la mañana,
Me ocultan que debo de seguir en camino diurno.
Con los huracanes,
La cortina de nubes imprimió
La escuálida sombra al sol.
El regreso
Es el otoño en pleno.
Este frio que se va metiendo,
Adentrado en las casas
Dificil echarlo.
Se mete al cuerpo
Como si fuera de ti.
Otoño difractado
Me has golpeado con tus cambios.
Dentro de una escala
Llegar con estás temperaturas bajas
Con el hambre bajo el brazo
Con el delirio a cuestas.
Ser de tantas cosas
En este momento que apresta la respuesta.
Ahora que no viajo
Que me aletargo con mi nombre.
Espero los rayos solares,
Como los espera bicolor (el perro vecino),
Con las horas que pesan
Con el frio metido en las articulaciones.
Pero nada más doloroso que los entuertos contigo.
Con la idea de pareja y casa,
Con la enemistad alistada en la palabra,
Metiéndose a deshoras en una marisma,
En un concierto de aristas que no paran.
Con las circunstancias caídas
En este viaje alterno
Que no es más que un común denominador,
Un punto medio en la propia medianía.
Crepúsculo
La noche se acerca,
Las curvas necesarias.
Es dia de descanso,
El asfalto se abre, huecos,
Esquivo,
Filtro
Determino llegar.
La tarde cae.
La sobriedad,
Los pinos y encinos alrededor,
Es mi lugar,
Me hago del camino,
Humedad,
Hojas
Troncos caídos.
Es este gris,
En subida
Las brechas se vuelven diferentes,
Regreso,
Brecha circular,
Me empecino,
Reencuentro el camino.
Lluvias,
Es deslave de los suelos
Dicen de las lluvias.
Tablas
Prontas a resquebrajarse,
El bosque organizado.
Llego al crepúsculo.
“La chamusquina” ha cambiado,
Más vegetación,
Como si fuera otra,
No están las huellas de Isa
Del grupo que pisó este lugar,
Tampoco estás tú.
Este poema es una respuesta tardía.
Como mi llegada al bosque,
Sigue oscureciendo,
Algunas imágenes
Para llevarle a la noche,
Horizontes para recordar:
Neblina
Humedad
Vegetación,
Siempre tan cambiante este lugar.
Remontar
Dejar el placer de la tarde,
Camino para bajo,
Sin limite de tiempo,
Escalones
Que parecen ligar al inframundo,
Desciendo,
Suenan hojas,
Seguro los animales salen a cazar.
Hay un silencio
Envuelto en esta niebla vespertina.
La humedad se mezcla con el frio,
La noche cae sin tregua.
Monto con los buenos deseos de un visitante,
Bajo a Pachuca,
Con curvas que se amoldan
Otras se desdoblan,
Las más se cierran con un peralte.
Mi descenso es rápido,
Quiero llegar al valle
Para correr a tú recuerdo,
Repensar tu espera
Y saberme equivocado.
Tú eras la refulguración
Que tenía que elegir,
Con todo el dolor
Que vendría:
El crepúsculo lo ha susurrado.
Sobreviviente
¿Cómo se sobrevive al mundo?:
¿Con la seguridad de reconocerme
por momentos?
¿Con la palabra cruzando el espacio?
¿Con la confianza de llegar a un lugar?
¿Con un estomago lleno que sufre de vacíos?
Las respuestas flotan
Surcan las ideas en un mundo silente.
Con el imsonio como respuestas
Cruzo mis piernas para decir algo,
Para empalmar mis creencias
Con el conocimiento que resbala sobre mi.
Sin precisar en lo correcto,
Pongo todo el empeño en sacar lo inmediato,
Ahora que se avecina la vejez,
Sonrío…
Me digo: “no amedrentarse ante el frio”,
Aflojo los guantes
Y embisto el aire húmedo
Salpicado de su otoño opaco,
Que ha venido a cubrir la madrugada.
Sin ninguna respuesta,
Remuevo el té,
Que brinda la calidez matutina,
Sin algo que sostenga la mente
La fragilidad se viene en pasmos
Que ahora no sólo son de los viejos
o de Isa.
El frio
Arremete sin tregua,
Mañana triste que arroja un sol cansado,
Un astro que no calienta.
Adios a lo evidente
La docencia se acaba,
La mirada se ha desviado,
No creo más en la divulgaciónr,
Se quedó en algún programa de televisión.
Miro con la nostalgia
Los temas olvidados,
Reinvención de lo geográfico.
Quizás no funciono para estar solo en un lugar,
La inyección de la vagancia
Ahora que la intelectualización de la naturaleza
Sucumbió a deshora…
Considero,
El paisaje como el viaje necesario a ninguna parte,
Quizás a la construcción de ciertas formas,
Ingresos seguros que acontecen,
Van de la mano con la mañana en calma,
Con la felicidad por nombrar algo…
o a alguien.
Ahora con dificultad de abrir un camino,
Sin dirección a los adolescentes
Que nunca han querido ser direccionados.
Sufro la enemistad conmigo,
Mar en calma
Saludo a las sales
Y a la comitiva de lo nuevo.
Concierto
Me he quedado
Afilando
La música en el Viejo Mineral…
Sobre la Calzada Veracruz,
El delirio en la música,
Pertrechada con la permanente felicidad
Recuerdo perfecto,
Sonido acompasado.
He revuelto
La nostalgia con este frio enternecedor,
He mirado pronto a la Pachuca de campo,
Las calles vacías
Y el sonido que todo revela,
Mis ojos,
Obtusos, la mirada…..
Donde, también me rescata el silencio.
Pachuca
Siempre oscura y fría,
Noche sin igual,
Donde gime el recuerdo.
Nada de lo que digo
Es solo un sueño
Del lenguaje
Porque aquí estás tú.
Alberto Blanco