martes, 17 de diciembre de 2024

Construcción del otoño: un lenguaje íntimo


Escribes poemas

porque necesitas

un lugar

en donde sea lo que no es


A. Pizarnik


Barrullo


Con esta humedad calcomiendo huesos

Se untan los pedazos de la semana:

Huir de lo que mata,

La sonrisa de los jóvenes,

El barullo de las risas desencajadas.


Atrás,

Un cansancio honeroso

Donde, todo, te hace saber que no es vida:

Los cuidados a tu pareja

El pendiente de los padres,

La vida sin protección del perro vecino.


Apenas hilvanar

Corregir las palabras que se muestran lúcidas,

Enemistadas consigo mismas,

Sueño de la madrugada en calma

Con el juego etéreo dispuesto a revivir.


Esto es el triunfo pírrico,

Colegiado a la hora de maldecir,

Este es un juego libre de suavidad,

Donde la lucha es intrinseca

Al arrullo de las horas.


Rompimiento


A Susana


Rompimiento 

Huida en 3/4

Aclaración latente,

Lo que es mio,

Lo que es tuyo.


Separación 

Veredas, 

lances de bomba,

Alicaídas en este nuevo drama 

Que atenta contra la idea

Con la misma salvedad

De otrora mundo completo.


Carro lleno de incertidumbres,

Rodando 

Rumbo al despeñadero.


Mirada


La mirada es el mundo,

La puerta abierta con la que decimos,

Juramos a los lados,

Curtimos los paisajes aromáticos.


Con mis ojos

Cruzo las ideas

Que se retuercen en realidades.


Disuelto el mar

Con sus banalidades,

Se mezcla tus palabras con las mías,

Tu credo con mis aromas,

El aire

Con el cielo razo:

Llueve.


Convertimos la miel

En horas de monotonas manias,

Injurias sociales mostradas en la explotación.

Son horas del fanatismo,

Digo,

Para explicarme desde el capitalismo.


Cierro mis ojos

Viene una mirada sin interior,

Con el cansancio que se ha colado por semanas,

Te sigo escuchando,

A veces dulce,

A veces suave,

A veces bruta,

Sin respuesta

Con una carcomida por embestida,

Sueño que jugamos

Pienso que me amas.


Ninguna respuesta por descontado,

Reflexionar sobre los traumas,

Remediar las penas que parecen invenciones,

Especulaciones sin fin,

Agonías semanales

Resultado del existir.


He dejado al mundo de lado

Para pensar que la vida es este elixir cojo,

Chueco de interiores,

Colindancia con psicopatas y embusteros,

He apostado al mercado laborar,

perdiendo.


Nombro lo necesario:

Al sol: estrella

Tu nombre: residencia

Lo bello: eternidad

Carencia: surfeo.



Otoño


Las mañanas frías 

Me retan.

Me niegan el decir sobre la mañana,

Me ocultan que debo de seguir en camino diurno.


Con los huracanes,

La cortina de nubes imprimió

La escuálida sombra al sol.

El regreso 

Es el otoño en pleno.


Este frio que se va metiendo, 

Adentrado en las casas

Dificil echarlo.


Se mete al cuerpo

Como si fuera de ti.

Otoño difractado

Me has golpeado con tus cambios.


Dentro de una escala

Llegar con estás temperaturas bajas

Con el hambre bajo el brazo

Con el delirio a cuestas.


Ser de tantas cosas

En este momento que apresta la respuesta.

Ahora que no viajo

Que me aletargo con mi nombre.


Espero los rayos solares,

Como los espera bicolor (el perro vecino),

Con las horas que pesan

Con el frio metido en las articulaciones.


Pero nada más doloroso que los entuertos contigo.

Con la idea de pareja y casa,

Con la enemistad alistada en la palabra,

Metiéndose a deshoras en una marisma,

En un concierto de aristas que no paran.


Con las circunstancias caídas

En este viaje alterno

Que no es más que un común denominador,

Un punto medio en la propia medianía.



Crepúsculo


La noche se acerca,

Las curvas necesarias.

Es dia de descanso,

El asfalto se abre, huecos,

Esquivo, 

Filtro

Determino llegar.


La tarde cae.

La sobriedad, 

Los pinos y encinos alrededor,

Es mi lugar,

Me hago del camino,

Humedad,

Hojas

Troncos caídos.


Es este gris,

En subida

Las brechas se vuelven diferentes,

Regreso,

Brecha circular,

Me empecino,

Reencuentro el camino.


Lluvias,

Es deslave de los suelos

Dicen de las lluvias.

Tablas

Prontas a resquebrajarse,

El bosque organizado.


Llego al crepúsculo.

“La chamusquina” ha cambiado,

Más vegetación,

Como si fuera otra,

No están las huellas de Isa

Del grupo que pisó este lugar,

Tampoco estás tú.


Este poema es una respuesta tardía.

Como mi llegada al bosque,

Sigue oscureciendo,

Algunas imágenes 

Para llevarle a la noche,

Horizontes para recordar:

Neblina

Humedad

Vegetación,

Siempre tan cambiante este lugar.


Remontar 

Dejar el placer de la tarde,

Camino para bajo,

Sin limite de tiempo,

Escalones

Que parecen ligar al inframundo,

Desciendo,

Suenan hojas,

Seguro los animales salen a cazar.

Hay un silencio

Envuelto en esta niebla vespertina.


La humedad se mezcla con el frio,

La noche cae sin tregua.

Monto con los buenos deseos de un visitante,

Bajo a Pachuca,

Con curvas que se amoldan

Otras se desdoblan,

Las más se cierran con un peralte.


Mi descenso es rápido,

Quiero llegar al valle

Para correr a tú recuerdo,

Repensar tu espera

Y saberme equivocado.


Tú eras la refulguración

Que tenía que elegir,

Con todo el dolor

Que vendría:

El crepúsculo lo ha susurrado.



Sobreviviente


¿Cómo se sobrevive al mundo?:

¿Con la seguridad de reconocerme

por momentos?

¿Con la palabra cruzando el espacio?

¿Con la confianza de llegar a un lugar?

¿Con un estomago lleno que sufre de vacíos?


Las respuestas flotan

Surcan las ideas en un mundo silente.


Con el imsonio como respuestas

Cruzo mis piernas para decir algo,

Para empalmar mis creencias

Con el conocimiento que resbala sobre mi.


Sin precisar en lo correcto,

Pongo todo el empeño en sacar lo inmediato,

Ahora que se avecina la vejez,

Sonrío…


Me digo: “no amedrentarse ante el frio”,

Aflojo los guantes

Y embisto el aire húmedo

Salpicado de su otoño opaco, 

Que ha venido a cubrir la madrugada.


Sin ninguna respuesta,

Remuevo el té,

Que brinda la calidez matutina,

Sin algo que sostenga la mente

La fragilidad se viene en pasmos

Que ahora no sólo son de los viejos

o de Isa.

El frio

Arremete sin tregua,

Mañana triste que arroja un sol cansado,

Un astro que no calienta.



Adios a lo evidente


La docencia se acaba,

La mirada se ha desviado,

No creo más en la divulgaciónr,

Se quedó en algún programa de televisión.


Miro con la nostalgia

Los temas olvidados,

Reinvención de lo geográfico.


Quizás no funciono para estar solo en un lugar,

La inyección de la vagancia

Ahora que la intelectualización de la naturaleza

Sucumbió a deshora…

Considero,

El paisaje como el viaje necesario a ninguna parte,

Quizás a la construcción de ciertas formas,

Ingresos seguros que acontecen,

Van de la mano con la mañana en calma,

Con la felicidad por nombrar algo…

o a alguien. 


Ahora con dificultad de abrir un camino,

Sin dirección a los adolescentes 

Que nunca han querido ser direccionados.


Sufro la enemistad conmigo,

Mar en calma

Saludo a las sales

Y a la comitiva de lo nuevo.



Concierto


Me he quedado 

Afilando

La música en el Viejo Mineral…


Sobre la Calzada Veracruz,

El delirio en la música,

Pertrechada con la permanente felicidad

Recuerdo perfecto,

Sonido acompasado.


He revuelto

La nostalgia con este frio enternecedor,

He mirado pronto a la Pachuca de campo,

Las calles vacías

Y el sonido que todo revela,

Mis ojos,

Obtusos, la mirada…..

Donde, también me rescata el silencio.


Pachuca

Siempre oscura y fría,

Noche sin igual,

Donde gime el recuerdo.




Nada de lo que digo

Es solo un sueño

Del lenguaje


Porque aquí estás tú.


Alberto Blanco






Apuntes sobre la Sierra de Guadalupe

  I   Las palabras se han quedado vacías, con esta humedad elevada, esta periferia que rezuma melancolía.   La lluvias se muestran atípicas,...