Movimiento
Todo se movió,
Con un tajo abierto
La belleza se quedó en el año ingrato
Del que nunca quise depender,
Surgen los pendientes de verano,
Lista alargada:
Regresar a la lectura necesaria,
Organizar ese jardín olvidado,
(composta incluida),
Escribir el poemario para Jessica,
Regresar a ver los arreglos en casa
(Listado que nunca acaba),
Ver a Tania y a René,
Y… resolver esta ecuación que corresponde a ti.
Un poco de odio
Quizás el impulso a buscar sea el olvido.
He rebuscado en mi mente,
No encuentro la palanca que pueda ser funcional.
Pronto,
Alguna amistada aparece,
“El odio”, asevera
—Aunque pregunta—
Es un camino recto.
Solo odiame,
Puede ser que asi me olvides,
Puede ser que nos desdibujemos
En el pasado
En aquello que nunca será.
Ahora,
Que como tú,
Lo sé todo,
Puedo reconocer tu regreso.
Donde hubo todo:
Incluso la separación.
Rompecabezas
Como un rompecabezas,
Con formas delimitadas por lo liminar,
Te zambulles en los recuerdo de tu mundo,
Soleada ajada
Amplitudes frustadas
Sueño compulsivos,
Viajes sin destino.
Odio-amor
Surge una distancia equidistante,
Que sabes manejar;
“Nada me sorprende”,
Mujer de mundo.
A veces él,
A veces aquel,
A veces yo,
A veces el recuerdo entremezclado de olvido,
De un halo de ira
Que sale, que fluye en todo momento.
Un sueño
Hay una fuente en mi cuarto.
Fisuras que terminan en goteo,
Me han despertado con este domingo.
Un sueño,
Donde habitábamos en un tren subterráneo,
Te veía, joven
Agil,
Tratando de caminar en un anden con personas,
Hay movimiento,
Apareces, de pronto
Ya no estás
El tren se vuelve una serie de ventanas,
Un espacio en blanco
Donde solo veo un resplandor creciente.
Estás lluvias han traído
Nuevamente, fisuras en mi mente.
Escribir
Algo aligera:
La palabra
La búsqueda de la prontitud
En un solo que cruza las horas.
Con esta imposibilidad
Desgranada a mitades.
Sales de sol
En las sombras bífidas,
No encuentro la mañana soleada.
Días nublados han llegado,
Se cubren de sus horas lacrimósas,
Y yo me digo,
Escribiré,
Envuelto en este gris naturaleza,
Escribiré,
Con la templanza
Que me permita reconectar
Este olvido
Casi mágico,
Casi cruento,
Malhadado desde hace unas semanas.
Recién
Logré sortear la obsesión,
Escribiéndote,
Aclarando tu llegada,
Con ese viaje a Queretaro que resolvió poco,
Con esta ansiedad que por momento daña.
Hoy
Es domingo,
Luce nublado.
Remanso
Como si faltará sublimar.
Transformacionales fortuitas,
Donde la magia
Se vuelva una con la realidad
Escribo para comprender:
Está noche lluviosa,
Donde brillas con la claridad
De lo real y puntual.
Ahora entiendo
Como has llegado.
Lo has dicho y poco he escuchado.
Ahora aquí te guardo,
Siempre he pensado:
“qué hago contigo”.
Donde está tu papel sanador
La confianza guardada,
Entrelazada,
Con el fluir de las horas
Todo colapsa,
Como si no, existiera guarida alguna.
Promesa
Nos prometimos amor,
Un camino centrifugo para nombrar.
Rueda que no para,
Llanto y dolor.
En que momento
El placer de la vida,
Se escapo en un sortilegio.
Te guardo
Te guardo,
Con el placer de nombrarte
Con la hipnosis
En el rebaño.
Te guardo.
Pizarnik y tú
Quiero lo tuyo y lo digo. No me consuelan los otros…
A. Pizarnik
Llegas con la brutalidad de estas lluvias.
A destiempo
Con el cielo cerrado y abierto.
Sin distinguir atmósfera te me metes,
Como si el mundo no fuera
El caos donde la vida pega sin par.
Llegas con el delirio
Del deseo, la vida y la muerte.
Aqui,
Sí, ahi en tu carne,
La que ha sido que fue
Esa del placer
Donde cabe la vida sin más.
Llegas,
Con esta lluvia que no ha parado,
Mojas con la sorpresa,
Con el delirio a cuestas
Con el alma, sin ella.
Donde llegas
Embrutecida la palabra
Con sus mitades
Con la erección de lo inexistente,
Con la humedad de lo deseado.
Pizarnik en su lucha
En su comprensión de mitades vivas,
Donde pájaros y árboles no son uno,
Son dos,
son más,
son menos;
Ahí con su angustia de la vida,
Ahí en su lógica de muerte.
Sin tintas
Sin medidas que no hablen de ti,
Aterrizas furibunda
Recostada en ese océano
Que es la primavera tardía.
Ahí en un incendio que no para.
Te abres
Con la clara idea de la agonía sin palabras.
Función de un ex
Recordar: rompimiento.
Quizá la madre.
Quizás el padre.
Relación disuelta
Mezcla de deseos frustados,
Significados malhadados.
Un viaje
Enteramente disuelto,
Donde cada uno resuelve.
Ahora sin tregua
Uno es… buscando,
Con la claridad al horizonte.
Un mar escindido,
Pasado turbulento
De ocasos que fueron fuego.
Escribir en pasado
Con la consigna básica:
Tranquilidad mundis.
Disuelto el vínculo:
“Se acabó la rabia”,
Un relato para la memoria.
La palabra que todo suelda.
Presente de la primera y segunda persona
Se desagrega…
Función didáctica del destino,
Saber que alguna vez fue,
Reconocer, no ser en dos.
La función de los ex:
Reconocer el significado construido,
Separación eterna.
Egreso
Ahora entiendo,
Con mi desencajado equilibro
Apenas pude escuchar
Leer-te.
Ahora
Releyéndote
Me siento avergonzado de mi,
Qué podia hacer,
En mi defensa,
La última vez no quisiste hablarme,
¿Quién eras?
Ahora con tres semanas,
He comprendido que me brindabas
Tu compañía, tu cuerpo,
Y yo sin entender corrí,
Quizás temía que volvieras gritar,
A ignorarme.
No quiero más tu violencia,
Tus palabras ajadas
Y tu claridad narcisista.
Violencias
He cercado la tarde con certezas,
Ahora
Puedo responder,
Ya no puedo ocultarme,
Sigue lloviendo,
Como si la tarde lacrimosa
Supiera de nuestra despedida.
Nuestra separación en incognita,
Mi duda voraz
estigmatízaba
Toda la pregunta base:
¿Por que no vivimos juntos?
Por regresos apenas nos decían,
La tarde eran plenas manias.
Y con un impasse
Puedo responder ahora:
No fue el momento.
Violencias
Alrededor de mi
De ti,
Nos socavan a destiempo.
Gracias por tus palabras,
Por tu regreso.
7 de julio, 2025