lunes, 12 de junio de 2023

Siempre nosotros


Con el corazón obstinado en latir,

La sonrisa se desliza,

en un nosotros

los que siempre andamos mutando

con la claridad o la oscuridad,

nosotros

sorprendidos por el letargo de está continuidad

que apenas reconoce 

las sombras borrosas

obstinadas en reconocer

siempre nosotros.

Lo cotidiano, lo insípido

                                                                                                                    A la generación que fenece...


La vida no alcanza.

Cubre con sus destrezas inmensas,

Lo consuetudinario está aquí,

Sonríe la pobreza desdentada de aquellos carmelitas,

Sin razonar el mundo,

Me sumerjo en la limpieza de la casa,

basura por aquí

trastos por acá,

cubrir la moto, que está allá

sin niños que alegren

o

          hagan perder el sentido de la resurrección diaria,

Vago por la casa…


Como sí fuera el universo,

La mañana en calma,

El llamado a la madre,

El mensaje a mi amada,

Que sepan que todo está en calma:

Mi paciencia preparada para la semana.


Tras esta cortina ordinaria

Quema la continuidad que colma,

El corazón se constriñe

Dando lugar y fecha,

Donde la novedad no llega,

Las emociones se aplanan

Y lo cotidiano envenena…


Gritamos,

Como si fuera una advocación

Decimos que algo toma un curso 

Nunca elegido,

Maldecimos

Nos regodeamos en esta mañana cálida

Que poco sabe de la naturaleza

Porque le hemos puesto años a la edad,

Nos hemos visto al espejo:

Algunos sabios

Algunas sabias;

Sin fin de obtener ganancias por ello,

A veces nos negamos a las obligaciones del capitalismo tardío,

Otras tantas les sonreímos con nuestras ganas cansadas.


Así,

Pronto hemos sucumbido 

A esta comodidad

Que nos orillas a reconocernos,

A sabernos viejos

A mentir sobre la plenitud

Envueltos en estás calles

Que siempre son las periferias.

Orillas siempre prescindibles.

viernes, 2 de junio de 2023

Los ellas, los ellos

Para Angélica


He zanjado estos meses

Para dormir sin calma,

Las palabras me abandonaron

Volando en cuencos de Coriolis,

giros que no responden

con sueños incoloros

que acarrean lo irreparable.


Me he sentado

Observando el paisaje que muta,

He alojado mis emociones

Al carrusel  de las sensaciones,

En donde algo cruje,

Sin dilación al momento.


Algo bulle,

Sin comentar que una tormenta asecha,

Sin reconvenir 

en esta maleza que no tiene suelo.


Apuntes sobre la Sierra de Guadalupe

  I   Las palabras se han quedado vacías, con esta humedad elevada, esta periferia que rezuma melancolía.   La lluvias se muestran atípicas,...