domingo, 29 de junio de 2025

Verano abierto

Para las(os) cercanas(os)...


Lluvia 


No ha parado de llover,

Ahora mismo, el agua,

Sin violencia pero con constancia.


Pienso…

 ¿A donde puedo huir?

Las nubes cubren todo el centro del país,

Ningún claro por este día,

Ni el norte del país se salva.


Los días se han estancado

En la depresión tropical que trajo Erick.

Días nublados

Traen los dolores musculares,

Reumas de humanos incapacitados.


Mientras las gotas caen,

Lucen el verano ingrato

Que no quiero reconocer.

Que me duele tan solo de sentirlo.


Con la claridad

De este día húmedo,

Tan sólo renuncio 

A negarte.


Estas aquí, 

Has llegado como gatita mojada.

Llegada de verano.



Rayos de sol en semanas nubladas


La voz se prolonga

Se estructura con una armonía húmeda.

Claros sonidos de Fouré,

Sonando con su Pavana.


Me guardo,

De todas los episodios oscuros,

Salé el sol,

Me emociona,

Está saliendo la claridad sin desmentir…


Sale el sol y brilla mi vida.


He corrido al jardín

Para contrastar los verdes,

El blanco del Ojo de águila

El amaranto rojizo,

Las acelgas siempre verdes…


Quédate verano,

Deja tus días soleados con tu nombre,

Mar de encanto 

De esos días nublados que ahora son pasado.

Vuélvete, 

Quédate más horas…


Cuerda de fijaciones 


Cuando hay riesgo de todo:

La mañana húmeda

El riesgo de la ingratitud

La nostalgia aletargada

El hilo de la vida,

Los caracoles en camino,

La sonrisa predestinada

El perro que ladra,

La escoba en movimiento,

La presencia del vecino,

EL asidero del destino,

El reproche desmedido

Los cuajos de ansiedad,

El hambre acomedida,

El dolor por deshidratación,

La torpeza muscular, 

Corro a la lectura,

Al oido, la poesía en voz alta

Quizás a la escritura…



Domar a las bestias


Limites

Obstrucciones morales,

Para las bestias intuitivas.


Este mundo social,

Guardado por el patriarcado salvaje,

Con limites fundidos 

Y morales relajadas.


Hay que marcar el mundo

De la letrada cordialidad,

Del flujo familiar

Y la pertinencia marital.


Poner limites a las bestias,

Esas que no respetan familias,

Sentidos ni emociones,

Guardarlos en el cajon de la vida.


Poner los puntos

En las “i”,

Precisar la barbarie

Del destino final social.


Límites a esas bestias corroídas,

A esos insanos que dimensionan

Sexualidad o trato diferencial,

Acabar con el libertinaje serial,

El que se finge

El del reparto atrofiado como conmoción.


Domar a las bestias

En su incapacidad 

de reconocer el contrato social.


Seres feéricos


El límite del espacio no es el tiempo.

La dimension oculta guardada.

Arrinconada en el relato

Y las expresiones orales.


El mundo incomprensible

Se estremece en artilugios

Diseñados por siempre.

Para siempre.


Aquello que no pertenece,

Porque es fugaz

Siendo primitivo

Todo se enciende,

El sol se ilumina

Comienza la claridad.


En una justa medida

Lo inexistente surge,

En multiples formas

Se extingue lo real

Surge la huída

Del plano exacto

(las coordenas precisas)

De la tarde plena.


Lo inexistente

Se deslinda de lo cotidiano,

Entidades bifocales

Expresando eternidad,

Aunque sean atemporales,

Camino distante,

Entrada irradiante.

sábado, 14 de junio de 2025

Pizarnik y tú



Quiero lo tuyo y lo digo. No me consuelan los otros…

A. Pizarnik



Llegas con la brutalidad de estas lluvias.

A destiempo 

Con el cielo cerrado y abierto.

Sin distinguir atmósfera te me metes,

Como si el mundo no fuera

Realidad y representación.


Ll egas con el delirio

Del deseo, la vida y la muerte.

Aqui,

Sí, ahi en tu carne,

La que ha sido que fue

Esa del placer 

Donde cabe la vida sin más.


Llegas,

Con esta lluvia que no ha parado,

Mojas con la sorpresa,

Con el delirio a cuestas

Con el alma, sin ella.


Donde llegas

Embrutecida la palabra

Con sus mitades

Con la erección de lo inexistente,

Con la humedad de lo deseado.


Pizarnik en su lucha

En su comprensión de mitades vivas,

Donde pájaros y árboles no son uno,

Son dos,

son más,

son menos;

Ahí con su angustia de la vida,

Ahí en su lógica de muerte.


Sin tintas

Sin medidas que no hablen de ti,

Aterrizas furibunda

Recostada en ese océano

Que es la primavera tardía.

Ahí en un incendio que no para.  

Te abres

Con la clara idea de la agonía sin palabras.

Apuntes sobre la Sierra de Guadalupe

  I   Las palabras se han quedado vacías, con esta humedad elevada, esta periferia que rezuma melancolía.   La lluvias se muestran atípicas,...