I
Las palabras se han quedado vacías,
con esta humedad elevada,
esta periferia que rezuma melancolía.
La lluvias se muestran atípicas,
bordeando el cielo de la Sierra de Guadalupe.
La metropoli se extiende boca abajo,
con las lluvias buscando un arriba.
Ahora mismo,
calor y bochorno en la unidad de medida corporal.
Algún viento voraz cruza este cuarto,
Los niños juegan a que son niños,
sin poder determinar sus edades:
esos triunfos de la posmodernidad.
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