sábado, 21 de febrero de 2026

¿Qué retener del mediodía?


 

La pregunta se prolonga

Colgando la tarde,

En un clima absurdo medioinvernal,

Tejido por un sol brutal

Enredado en esta región especial:

El valle del Mezquital, lengua nodal:

Barullo donde cientos de bañistas lucen

Cierta, algarabía matinal.

 

La gente sonríe con su color de agua,

En su sangre morena el color del ansia,

Mediodía extremoso con tanta humedad roída, 

Este lugar seco nunca se olvida.

 

Me debia un poema

Con tú huella, enredado en la periferia urbana,

Nombrándote en nuestras calles y banquetas rotas,

Debia cantar al sol tú nombre. 

 

II

 

Abrir la ventana al recuerdo.

Apareces en escena,

Hincando el dedo corto

Te veo en el papel de hermano, 

sonrisa colgada en el armario,

con un llanto que nadie escucha.

Reposa el día en el acompañamiento 

Familiar.

 

Las mañanas eran suyas

La individualidad venía con su gesto adusto,

Su pasado de perdidas solidarias sin par.

 

Ahora, en este pasado que oso increpar

Solo el agua regresa tú presencia fresca,

Marchando solo con tus dolores y ausencias.

 

Regresar a este valle

Entre serranias libres

Vegetación chaparra,

Destilando carbonato de calcio. 

 

No estás para ver,

Menos para posar tus manos

En el volante del auto,

Montando kilometros en el país.

Viajero, siempre.

 

Me veo copiloto rumbo a la playa,

Viejo recuerdo que trae una cauda alada,

Solivianto un eco que presiente nostalgia,

Un dolor 

Y un círculo que no termina.

 

III

 

Siguen brincando niños a la alberca,

Uno no es tan diferente del otro,

Cargan playeras similares,

Colores que fosforecen al mediodía,

Corriendo se me confunden

En sus risas trato de invocarte.

 

La sorpresa es grata

Se arrincona la tarde sin tregua,

Ahora más primaveral la humedad baldía.

 

Estás aquí

Celebro los días pensados,

El lugubre estar ahi, cuidando,

Solidaria presencia de siempre,

Vuelta en espiral,

Llega a tu cama, ahí

Siendo cuidado-robado, solo

Como quedaron los nuestros: 

Solos,

Aún con la red familiar, 

Armada desde los abuelos.

 

Generalmente,

Regreso a tu casa,

Donde maúllan gatos

Con aroma a vainilla,

Pulcritud en los espacios

Que ahora son de alguien,

Nombran ausencia,

Marcha que tendremos todos,

En ese viaje contingente y universal.

 

Valle del mezquital, 

invierno, 

2026

domingo, 8 de febrero de 2026

En torno al sol



Para Danna y Danko


Apenas mitad de invierno,

Un sol calcina el día, 

Sonrisas cruzadas, tendremos

Como fin de la tarde.


Abrazan, sonrisa plena

En la mesa, hoy fue helado

Mañana domingo moteado.


Danko está por dormir,

Las chispas en la menta 

Han creado una crema para dormir.


Danna nos habla del mundo,

Sus viajes eternos serán del globo,

Continuidad estable de su disciplina engreída,

No para,

Decenas de relatos

Entrecerrados,

Que crecen en sus pensamientos en dodecaedro.


Creemos en el afecto,

En el apoyo mutuo de una niña

Corriendo a la pubertad en el capitalismo tardío:

Soles para el mundo

Conflicto para la familia.


Agradecimiento sin tardanza,

Hoy, compartimos un helado

Mañana el sol compartirá el mundo

En tu pensamiento, pienso, complejo

Vendrán todos los lugares del orbe,

Ciudades que saludarán con todo boato

Por ser quién sueñas,

Porque sí, 

tendrás la vida que quieres.

Apuntes sobre la Sierra de Guadalupe

  I   Las palabras se han quedado vacías, con esta humedad elevada, esta periferia que rezuma melancolía.   La lluvias se muestran atípicas,...