viernes, 31 de octubre de 2025

Deseo y prohibición


Llegas corriendo, 

Entristecida 

Adolorida del mundo y sus pesadillas,

Haces poesía,

Retorica venida a más,

Exigiéndome respuestas

Todas las que han estado ocultas...

Opacas,

Pero son las de siempre,

Colgadas en el asidero de la desesperanza.

 

Pero no hay otras con los humanos,

No hablamos de edad,

Ni de mañana placenteras,

Todas y cada una de ellas son las mismas:

Pasado

Huellas

Dolor.

 

Repuestas circulares.

 

Redes de significantes

Alrededor de nuestro cuerpo,

El que muta

Donde el mundo gira,

Con nuestro idioma,

Con el del contexto.

 

Estrella abovedada

Primero el amor

                                                              

Envuelta en dudas creciste,

Garza, el mundo colapsa

En el contexto de tú amor.

 

Desventaja mortuoria

Cielo exuberante se abre ante tí,

Paisaje claro,

El mundo te subsume sin aspavientos:

 

 

                        Amor

                 Gira el deseo

             Donde se extiende el juego

          El que cae, sin tregua,

                  En donde: sexo

                  y placer  

                      No limita…

                         P

                         i

                         e

                         l

Majestuoso nominal: el sentido

                                               Es un sortilegio sin turno,

Sin piel que cubra la mar.

 

El mundo es un placer inadecuado,

Flujos de mies y cercanía,

Cúmulo de la tarde,

Ahogo de la mañana

Azul culinario 

                   escribe en marabunta.

 

Con el cerrojo

Edad abovedada

Sin sol, para todos.

 

Cuelga mi piel,

Sobre el himno

De los sonidos unívocos 

                                               (esos que invocan la mañana)

No más el mar en el verano.

 

Avanzaste

Con el corazón diestro

Simulaste algarabía lejana,

Viento eterno,

Ahora los mirlos susurran el llanto.

 

Mundo continental

Todo el placer abovedado;

Es tuyo, siempre tuyo;

El corazón adiestrado.

 

Territorio

Venganza de un ser que no cobija,

Por camino la violencia,

Es él, aquel viejo comunicando

El cielo diestro ante tus ojos,

Es Respuesta a Emblema

 

 

 

Vuelo a contraflujo                           

                                                                         

Escribir como si este espacio fuera mío,

nada más lejano a un sueño jaspeado,

llega Saul, saluda con su dulzura ciega…

Sé que debo concentrarme.

 

Hablar de nuestro contacto,

de la cercanía que me has brindado 

con esa tu confianza, ciega por partes,

con un dejo de desconfianza,

la de los adultos, la suerte incinerada.

 

Como la voz,

incendiando todas las fronteras lúcidas,

protección de  la vida,

algo etéreo no puede ser el equívoco.

 

La voz, la que vincula,

exactitud de lo eterno.

Esta pasión que emerge

este fuego que se eleva

en tres partes enhebrando el presente.

 

Esperar,

con tu encanto oscuro

con la paciencia de la contraria ansiedad registrada.

A veces, el mundo es el viaje irrepetible

Aquel que no sabrá a más tiempo de vida. 

 

 

 

 

Jurado limítrofe

                                                                                                                           

Surcar

el vuelo que te tiene envuelta

en el camino que hollas siempre eterna,

siempre en la memoria sempiterna.

 

Voy anunciar tu renuncia

a la ciencia, a las letras malgastadas

a la medicina siempre tan rejuvenecida,

a la tecnología, reina de lo práctico.

 

¿Qué hay ahora…?

En el eterno juego de lo novedoso,

dónde ahora, juego transversal 

entre tiempo y espacio.

 

Estás en el viaje que nadie salva,

en tu camino que vislumbra 

el nuevo bosque permanente.

La belleza iridiscente.

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            Otoño, 2025

sábado, 25 de octubre de 2025

Otoño pleno (Diálogo)


Me he descubierto hablando contigo,

Sonríes avispada, con el sortilegio del mundo digo, que estás…

Contenta, dialogamos sin cortapisas

Con las ideas recicladas desde nuestros primeros encuentros.


Sigo hablando contigo, apenas nos decimos

Con una mirada, entristecida, reconocemos ciertos maltratos del otro.

Cabeceamos, acertando en nuestras convergencias a destiempo, a deshoras.


Puede el tiempo pasar sin tiempo, el espacio devorándose a sí mismo,

Pero la palabra se guarda con los retoños que no vemos crecer, no vemos fructiferar.

Como sí, no quisieramos de nosotros, como sí quisiéramos de nosotros.


El imsonnio ahora fue tuyo, no, no hay responsabilidad de mis acciones,

Tan solo, he querido adjetivarlo, darle alguna connotación para así “darme respuestas”

(dices tú),

Pero hay algo deslavado, apenas difuso, el cansancio también me acaba,

Como sí todo  fuera parte de uno, de dos, de tres, de las orientaciones de la mañana.

Pero, no diré que hay luz, que este tragaluz me agrada en otoño

(si, cuando el sol está entristecido

y los rayos del sol lucen inclinados,

amenazando el invierno)

Que la falta de sueño es cansancio entumecido,

Miedo a lo desconocido.


He querido decirte, como siempre, del paisaje eterno desde aquí,

En ocasiones despotrico por tu ausencia abismada y, en ocasiones, nadeante,

Que corro con mis dolores hasta velocidades de ciento treinta kilómetros por hora,

Pero siempre me canso, la espalda baja, las cervicales, como sí el placer de correr se fuera con la mañana.

Decirte… siempre decirte.


Nuevamente, sé que sonreirás, preguntándote, accionando con lo inmediato, con tu espacio conocido,

Yo tan sólo te veré, levantaré la mano y seguiremos tristes, como sí nada cambiara tras la tarde de arduo trabajo,

Como si estuviera escrito que en algún momento nos veremos, como sí estuviera dicho que ahora estamos separados.


Por ahora los viajes están suspendidos, tanto placer en los climas y territorios otros, que tiendo a olvidarlo,

He tratado de fijar el recuerdo de lo bello a través de tu mirada, del sentido último de nuestras palabras cada vez borrosas,

Como sí ayer fuera hoy o el hoy estuviera manchado de ayer, tiempo borrosos para este sentir entristecido.


Me he despertado con las ganas, de reconocer tu cabello húmedo, con la avenida fría y los carros zumbando,

He querido decir que te deseo, como desde hace tiempo, como desde que desplegaste tu voz en el viento, en el tiempo,

Donde aquella playera rosa y tu pechos al viento, pero todo se derrumba, ya no es Ottawa el momento, ya no son tus ganas de viento,

Queda esta ciudad llena de carbon, miles de automotores en faena plena cubren el horizonte, que la aceptamos

Con los viajes eternos, que siempre haremos en la gran ciudad del tiempo.


La mañana entra, será una mañana nublada y cálida tarde, con el brillo que deslumbra y la tarde venidera,

Cerraré este poema con tú aroma neutro, tú sudor tranquilo, con tu fuego siempre nuevo.


sábado, 11 de octubre de 2025

Adios a Verlaine

 


Caballero enlutado que en el silencio avanza,

La Desgracia me hirió el pecho con su lanza.

 

Paul Verlaine

Sensatez

 

 

Diletante,

Aparece en tú cúspide,

Viejo lobo de mar posando en playa rocosa.

 

La magia y el misticismo,

Pega en tu Francia decadente

(Siempre declinante),

Ver al humano

Cortando el cielo, la Tierra y algunos infiernos,

Te deletreo

Y por algún artilugio llega tu aliento avinagrado,

Te saludo viejo, 

Puedo leerte después del gran tiempo de sabios.

 

Ya puedo decir

Que acá hueles al siglo XIX,

Doloroso, horripilantes días para la vida.

 

Romper los cercos,

Ese mundo nombrado comunidad,

Cruento combate donde la algarabía 

                                               momentanea,

Deliberante 

                   trunca la cotidianidad.

 

El deseo en el poema,

“La vida buena” que no sé puede leer

En tu poética beligerante,

Resuena tu juventud,

Se cuajan tus delirios.

 

Ser poeta en una Europa para la muerte,

Nombrar vida

En las limitaciones sociales

Que entorpecen en los tiempos comunitarios,

Decir,

                   malherir a los viejos

Que leyeron tu poesía sin etiquetas…

 

No decir de la academia,

Te siguen sorbiendo

Les sigues doliendo,

Puede buscar en tus pasos la retórica intocable

La que respira el mundo, aunque lo ignores…

Especialista en nada, creyentes de todo.

 

Europa nunca ha sido el mundo.

Con un bastión de diferencias que no te importan,

Puedo leerte, mago francés

Agujereando las palabras

Remachando el dolor.

 

Te miro desde mi lectura,

(no hay otra que diga de este tiempo)

Puedo inclinar balanzas,

Que más da,

Nadie me leerá 

A quién podemos impresionar,

Viejo lobo de mar.

 

 

 

 

 

 

viernes, 10 de octubre de 2025

Disidente



Reorganizar la mente,

Estructuras consolidadas

En forma recurrente.


He tenido que recurrir al cuerpo,

Que no es,

Que se ha ido con la tarde cálida,

Con la mañana húmeda.


Abastecer de sensatez

El dolor,

Preguntarme

Por qué esta franja,

Donde se indican tus dolores.


Lograr con éxito básico

Desprenderme de tus luchas,

Asociarme a mis respuestas,

Al silencio que llegó tras tu partida.


Eras un humano ordinario,

Pero la conciencia nunca lo leyó,

Con la fascinación por mito,

El Héroe creció.


Reconfigurar,

Saber de la búsqueda 

Armada 

Con ligas y asociaciones,

Pasará.


Este puente,

Al final de la madrugada

Será la señal

Del camino flaco

Que debe de marcar un final.


Estás palabras

Agolpadas en la madrugada

Dejarán de estar:

Ahogadas por estos huracanes,

Siempre, 

En un enredo propio de estar.

Apuntes sobre la Sierra de Guadalupe

  I   Las palabras se han quedado vacías, con esta humedad elevada, esta periferia que rezuma melancolía.   La lluvias se muestran atípicas,...